Celiaquía en los peques

       Hola a todos, queremos comenzar nuestra labor en este blog tratando un tema que afecta a muchos niños, y que cada vez es más conocido e integrado en el día a día.

Vamos a hablar de la enfermedad celíaca y a recordar el papel que tenemos las enfermeras realizando el seguimiento del paciente, ayudándole y asesorándole a él y a su familia (cosa realmente importante en el caso de pacientes pedriátricos) en el desarrollo de la enfermedad.

       Este post lo escribo yo, Lucía, ya que desde muy pequeña se me diagnosticó la celiaquía. Con 9 meses fui ingresada en el Hospital Clínico de Salamanca, en el cual permanecía durante 10 días. Y del cual mis padres recuerdan especialmente (yo como es lógico no puedo acordarme) el trato y el cuidado prestado por las enfermeras, que hicieron de mi estancia en el hospital algo más llevadero.

       A día de hoy, el diagnóstico de la celiaquía es más rápido que hace unos años, y esto influye notablemente en el papel de las enfermeras, puesto que la alimentación está relacionada con la cultura y forma de vida de cada grupo sociocultural, y modificarla, requiere un proceso de adaptación y aprendizaje. Además, hay que tener en cuenta que el trigo es el cereal más consumido y, seguir una dieta sin gluten puede ser, en ocasiones, algo difícil. 

       Sé de primera mano que explicarle a un niño que no puede comer lo mismo que comen los demás es algo complicado, y que se van a presentar muchas situaciones en las que se sienta diferente por ello. Por tanto, aconsejaría comenzar dicha explicación desde casa, es muy importante diferenciar sus alimentos de los demás y que él conozcan que son diferentes. Personalmente creo que, si el niño se acostumbra a comer platos diferentes al resto de la familia, cuando tenga que hacerlo fuera de casa le resultará habitual.

    Una explicación sencilla para ellos puede ser que si comen gluten se ponen malitos de la barriga. Pero tenemos que enseñarles cuales son todos esos alimentos con gluten que no van a poder comer cuando, por ejemplo, un amiguito quiera compartir con ellos su bocata, galletas, bollitos... en el recreo.

    Además de que los niños tienen que ser responsables a la hora de no comer nada que les ofrezcan que pueda contener gluten (ya sea por su naturaleza o por su elaboración, pudiendo contener contaminación cruzada), van a tner que explicar en muchas ocasiones en que consiste la enfermedad celíaca, sobre todo a sus compañeros o amiguitos que les preguntarán porque no comen lo mismo que los demás.

    Para finalizar esta publicación me gustaría destacar la importancia de enseñar a los peques a hacer la dieta correctamente, debido a que su no seguimiento produce diversas consecuencias a corto y largo plazo, que si estáis interesados en conocer podremos ampliar en otro post.



Comentarios

  1. Muchas gracias por compartir tu experiencia Lucia! Me será útil.

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  2. Gracias por hacer la celiaquía más visible y por los buenos consejos!!

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  3. Muy interesante y una información muy valiosa ya que cada vez es más común encontrarnos con gente celiaca

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    1. Tienes razón Pablo, cada día hay más celíacos y debemos hacerlos visibles. ¡Muchas gracias por tu comentario!

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